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El uso de los créditos financieros ¿salvación o esclavitud?

El uso de los créditos financieros
¿salvación o esclavitud?
Cada vez más nos ofrecen una y mil maneras de acceder a un crédito financiero, ya sea desde entidades bancarias, o lugares de productos y servicios.

Cada vez más nos ofrecen una y mil maneras de acceder a un crédito financiero, ya sea desde entidades bancarias, o lugares de productos y servicios. Y es que acceder a un crédito no es algo difícil de obtener, esta es la ventaja que poseen con respecto a los préstamos bancarios, un crédito no necesita de papeleo, ni de días de espera para su autorización, este es más ágil y tiene mayor facilidad de acceso. Quizás sea por esta razón que cada vez, más personas adquieren créditos financieros, sin importar que tan alta o baja sea la cuota de endeudamiento. Entonces, si tomo los créditos financieros cada vez más seguido y de manera recurrente, ya sea en créditos personales, o para mi empresa, en tarjetas de crédito o créditos de consumo, ¿lo estoy tomando como un método de salvación o sólo soy un esclavo del pago de endeudamiento a cuotas?
Pero, ¿qué es exactamente un crédito financiero? Desde el punto de vista financiero, se dice que, el crédito es una operación o transacción de riesgo en la que el acreedor (prestamista) confía a cambio de una garantía en el tomador del crédito o deudor (prestatario), con la seguridad que este último cumplirá en el futuro con sus obligaciones de pagar el capital recibido (amortización de la deuda), más los intereses pactados tácitamente (servicio de la deuda), un crédito financiero se consigue a través de las entidades financieras o bancarias, es decir, mediante préstamos y líneas de crédito.
Es así como se dividen en diferentes tipos de créditos, aquí te señalamos algunos:

… ¿lo estoy tomando como un método de salvación o solo soy un esclavo del pago de endeudamiento a cuotas?
  • Tarjetas de crédito: estas son útiles si deseas adquirir bienes o servicios en un corto plazo. Tienen como ventaja principal que te permiten disponer de dinero de forma inmediata, con el que no cuentas pero que recibirás en un futuro inmediato. Un ejemplo de esto puede ser si realizas una compra a mitad de quincena, y sabes que podrás liquidarla al momento de recibir tu salario. Aunque son de gran ayuda, también pueden hacer que te vuelvas dependiente del uso de ellas, logrando aumentar tu endeudamiento a largo plazo.
  • Créditos comerciales: Son aquellos créditos directos o indirectos otorgados a personas naturales o jurídicas destinados al financiamiento de la producción y comercialización de bienes y servicios en sus diferentes fases.
  • Créditos a las microempresas: Son aquellos créditos directos o indirectos otorgados a personas o jurídicas destinados al financiamiento de actividades de producción, comercialización o prestación de servicios.
  • Créditos de consumo: Son aquellos créditos que se otorgan a las personas naturales con la finalidad de atender el pago de bienes, servicios o gastos relacionados con una actividad empresarial. Los créditos de consumo también recogen a aquellos créditos otorgados para compras comunes de los hogares, como la compra de un automóvil, muebles, viajes, cualquier otro gasto extra o imprevisto.
  • Créditos hipotecarios para vivienda: Son las líneas de créditos destinados a personas naturales para la adquisición, construcción, refacción, remodelación, ampliación, mejoramiento y subdivisión de vivienda propia, tales créditos se otorgan amparados con hipotecas debidamente inscritas en los registros públicos.

Como podemos ver, tenemos distintas formas de acceder a un crédito financiero dependiendo de nuestra necesidad, lo que acarrea en sí, una serie de ventajas y desventajas en su uso. Por ejemplo, cuando estamos arrancando con nuestro negocio propio y necesitamos una inyección de capital, y no contamos con dinero ahorrado, esta puede ser una opción de financiamiento inmediato. Los créditos en muchos casos, son los más indicados para cubrir los desfases entre cobros y pagos en las empresas. Además, las cuotas mensuales de estos créditos rápidos suelen ser bajas y, por lo tanto, asequibles.

Pero también cabe resaltar una serie de desventajas en su uso, como lo es, una mala inversión del dinero adquirido con el crédito, sin que genere una rentabilidad (económica o emocional), lo que conlleva a la no generación de compensación financiera y, por lo tanto, no tengamos el alcance económico para el pago de las cuotas de endeudamiento. Además, si no tenemos disciplina y usamos los créditos impulsivamente, pagando solamente los mínimos o no tienes claras las fechas de pago, puedes acumular una deuda más grande de la que puedes pagar. Por eso es importante tener en cuenta, que, si usamos un crédito, hay que hacerlo de manera inteligente.
Los créditos rápidos, al igual que las tarjetas de crédito, son una forma de conseguir dinero rápido sin trámites complicados y tener que aportar garantías. Si se usan bien son muy útiles, pero nunca hay que dejarse llevar por el exceso de consumo y sobre endeudarse. Son herramientas de financiación puntual, no sistemática.

El uso de créditos financieros, pueden ser de gran ayuda en un momento de crisis, pero a su vez, se puede convertir en una deuda que te dejara esclavizado a un banco por largo plazo.

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